Buscada por los jóvenes de espíritu, esta localidad es uno de los centros turísticos con mayor desarrollo de actividades de tiempo libre. Una serie de diques con sus respectivos lagos, además del río Atuel, concentran actividades tales como el rafting, el canotaje, la navegación a motor y a vela, y el buceo, mientras que escaladas, caminatas y cabalgatas sirven como perfecto complemento.

He aquí la aventura. Se respira y se siente en cada curva de la RP173 que, bordeando el río Atuel, alimenta de visitantes las hosterías y campings que se suceden sobre sus orillas.
He aquí el reino de la juventud; ésa que se lleva en el alma y que no claudica ante la aparición de las primeras canas. Al volante de un nuevo Suran, la máquina que Volkswagen Argentina desarrolló en laboratorios argentinos con técnicos argentinos, observo el angosto asfalto que se desliza lentamente debajo de las ruedas, mientras más allá de la angosta franja de terreno que alberga hosterías, cabañas y campamentos,el incansable Atuel corre enérgicamente y sin pausa, como verdadero río de montaña que es, mientras cabalgan sobre su lomo balsas de todos colores, escoltadas por kayaks cortos y briosos piloteados por expertos palistas. En tanto, a bordo de los inmensos gommones se escuchan risas y gritos de batalla: son los improvisados tripulantes, que, llevados por el guía y timonel de la balsa, trabajan como esforzados marineros para intentar eludir una roca o evitar una zambullida de proa en medio de un rápido, y así esquivar la típica trampa que el propio conductor les suele tender. ¿El resultado? Figuras empapadas que se prometen al unísono volver al comienzo y arrojarse nuevamente al curso del Atuel.
¿Cosas de chicos? De ninguna manera: como no hay límite de edad para subirse a una balsa, nadie se pierde la diversión que implica participar de un rafting ni de divertirse como un chico a la hora de las zambullidas y los saltos… Después de todo, el rafting jamás supera el Grado 3, un nivel intermedio que asegura la diversión pero no entraña riesgos para los amantes de la aventura.
Pero no todo es aventura en la región. La ciudad de San Rafael tiene una estupenda oferta turística y mucho para ofrecer a los visitantes, tanto en hotelería como en gastronomía, sin olvidar la posibilidad de conseguir valiosas artesanías locales, vinos de primer nivel y champañas exquisitos.

San Rafael, vinos y turismo

La ciudad de San Rafael, situada a 232 kilómetros de la capital mendocina, es una de las urbes más importantes de la provincia, y tiene en la vitivinicultura y la fruticultura dos de sus principales actividades económicas. Verdadero oasis en medio de la sequedad de la tierra sureña, sus bellezas naturales convocan a miles de visitantes cada año, quienes encuentran en sus alrededores innumerables propuestas para realizar actividades en contacto con la naturaleza.
La ciudad cuenta con un intenso movimiento gracias a su activa vida nocturna, poblada durante la temporada de verano de jóvenes pero también de familias. Pueden visitarse bodegas tradicionales de excelentes vinos, establecimientos frutícolas y plantas disecadoras, viñedos y fincas que realizan actividades

Río arriba, con el Volkswagen Suran siguiendo siempre elcamino que acompaña al Atuel por la margen izquierda, aparece el inmenso paredón de la presa Valle Grande, cuya construcción provocó la creación de un gran espejo de agua,de colores cambiantes según el estado de la meteorología.

Es que el sol le brinda ímpetu a la vida en esta región, y así el lago puede aparecer verde esmeralda, azul profundo o gris. Sea del color que fuere, resulta ideal para nadar, pescar, remar, bucear, realizar paseos en catamarán, correr en jet ski o practicar windsurf.Watch movie online The Lego Batman Movie (2017)

Otro de los lugares imperdibles de la región es el dique El Nihuil. Erigido a 73 kilómetros de San Rafael, el inmenso lago da vida a la increíble villa El Nihuil, un poblado cuya soledad ofrece una real garantía de paz. También este embalse resulta tentador para los amantes del kayakismo y los jet skis, que suelen pavonearse cerca de la costa del lago ante las chicas adoradoras del sol y del aire libre.

No hay que olvidarse, en tanto, de los pescadores, que los hay por millones en la Argentina. Sólo tendrán que recorrer los 35 kilómetros que median entre San Rafael y la presa LosReyunos, que tiene un paredón de 134 metros de altura, en cuya cúspide se erige un mirador. La superficie del lago roza las 730 hectáreas, tamaño suficiente como para albergar truchas y pejerreyes.
En su margen Oeste se encuentra el Club de Pesca y de turismo rural.

Desde hace unos años, la ciudad se ha dividido en dos sectores: la ciudad más antigua es la que queda al Este, en tanto que la nueva urbanización está ubicada hacia el Oeste. En el sector antiguo merecen una visita la Plaza San Martín, la Iglesia Catedral San Rafael Arcángel, la estación del Ferrocarril, La Biblioteca Mariano Moreno y la Casa de Elena y Fausto Burgos.

En la zona nueva, en tanto, se puede recorren el Parque HipólitoYrigoyen, visitar el Teatro Griego “Chacho Santa Cruz” y disfrutar de numerosos lugares de esparcimiento. Y por las noches, restaurantes y bares convocan a todo el mundo, dado que la cena se convierte en el punto de reunión para planificar

las actividades que al día siguiente realizarán en Valle Grande,en la zona del Cañón del Atuel, que de ninguna manera podrán excluir salidas de aventura, tales como el rafting o el canotaje,ni las cabalgatas ni las caminatas que se organizan en la zona.

El Cañón de la aventura

El cañón del río Atuel da vida a un impresionante escenario de roca y aguas blancas, las cuales, ayudadas por la erosión del viento y la acción de los siglos, han delineado las estoicas esculturas que resisten el paso del tiempo incrustadas en sus laderas. La imaginación les ha puesto nombre y apellido: Los Jardines Colgantes, Los Monstruos, El Mendigo, El Sillón de Rivadavia, El Museo de Cera, La Ciudad Encantada, Los Viejos y EL Lagarto.
Pero el cañón también destila paz y silencio cuando la tarde comienza a proyectar sus sombras de formas desprolijas, aumentando a un grado extremo la belleza caótica del paisaje.

Y cuando tercia la mañana, un murmullo inicial de pronto se vuelve grito: el desfiladero cobra vida nuevamente y todo se pone en movimiento. Las balsas y canoas vuelven al río, las carpas se agitan al compás del despertar y la ruta angosta se puebla de autos, camionetas y buses que traen gente dispuesta a
participar de alguna magna aventura… Ahora sí, las vacaciones prometen ser inolvidables.

Náutica, en cuyo interior hay un hermoso Apart Hotel, que tiene restaurante y proveeduría, además de casas de fin de semana y tres campings con todos los servicios. Allí es posible alquilar embarcaciones, lanchas de pesca y tablas de windsurf, y también realizar cabalgatas, caminatas, salidas en mountain bike, etcétera.

En cuanto al apart hotel, tiene departamentos con capacidad para 5 y 6 personas, dividido en dormitorios con cama matrimonial, living comedor con 3 divanes cama, baño y cocina. Los departamentos están equipados con ropa de cama y vajilla, y cuentan con servicio de mucama. Tiene un quincho cerrado, con varias parrillas y mesones, en donde los huéspedes pueden hacerse su propio asado o, si lo prefieren, disfrutar del servicio de restaurante del lugar. El quincho, por su parte, está equipado con TV satelital, mesa de ping-pong, pool y metegol.

Y los huéspedes a los que les gusta el agua pueden utilizar sin cargo dos piraguas, apropiadas para dar una vuelta por el lago, o disfrutar de paseos en lancha, ski acuático, safaris fotográficos, canotaje, natación, paddle, tenis, deportes de aventura, etcétera.

Excursiones

Cuando llegó el momento de recorrer los alrededores de San Rafael, todo fue cuestión de subirse a nuestro Suran y llegar hasta la Villa 25 de Mayo, un destino que merece atención.

Situada a 25 kilómetros de la ciudad, en dirección a la presa de Los Reyunos, la localidad sorprende con sus casas de adobe y su frondosa y centenaria arboleda. Esta población se fue desarrollando alrededor del fuerte San Rafael del Diamante, levantado en 1805 por orden del Virrey Sobremonte para establecer un puesto de avanzada, lo cual había sido gestionado por la cacique María Teresa Roco, quien, en un viaje hasta Buenos Aires, se lo pidió al virrey para repeler los continuos embates que sufría la zona de las tribus que llegaban de Chile y destruían sus propiedades y cultivos. Las ruinas del fuerte, que ha sido declarado Monumento Histórico Nacional, se conservan en un predio cercado, en tanto la iglesia de Nuestra Señora delCarmen custodia las imágenes de antaño.

Por último, quedan otros atractivos imperdibles, tales como el embalse Agua del Toro, erigido sobre el río Diamante, a 200 kilómetros al sur de San Rafael; la laguna El Sosneado, a 142 kilómetros, donde se practica trekking, cabalgatas, mountain bike y andinismo, todo centrado en la hostería del lugar.

Y hay más, todavía. Pero es hora de rumbear con el Suran hacia la ciudad de los vinos y terminar una de esas tardes de verano en alguna bodega, paladeando uno de sus varietales o degustando un exquisito producto regional.